Los pasajeros cuentan sus aventuras durante las excursiones en los puertos principales, ofreciendo valiosos consejos sobre qué visitar y cómo moverse por tierra.
Profundiza en la información sobre el clima, las mejores épocas para viajar y los momentos más evocadores vividos navegando por este espléndido destino.
Las opiniones te ayudarán a entender qué esperar, qué paradas no perderte y cómo organizar mejor tu viaje. Consulta las reseñas para planificar unas vacaciones a tu medida y prepárate para vivir una experiencia extraordinaria.
Un itinerario precioso para quienes aman el norte, donde la naturaleza es la gran protagonista.
Paisajes encantadores.
Una experiencia espectacular. Fue una pena que el barco atracara a 10 km de Stavanger. Tuvimos que coger un Uber, pero fue muy difícil encontrar uno. Al final, tuvimos que elegir una de las opciones más caras, ya que las más económicas eran imposibles de reservar debido a la gran cantidad de personas que necesitaban desplazarse hasta Stavanger.
Paisajes preciosos
Cabo Norte fue espectacular. Los fiordos eran todos muy bonitos y especiales.
Algunas fueron decepcionantes.
Alesund, Bergen y Olden estuvieron bien, pero quizá se podría sustituir Haugesund.
Me esperaba un poco más.
Un recorrido realmente espectacular, ¡pero demasiado corto! En proporción a lo que pagamos por una duración tan breve, si pudiera volver atrás, no gastaría 10.000 euros entre el crucero y las excursiones.
Preciosas escalas.
Ya había visitado algunos puertos del Báltico, pero había otros que no conocía, así que hice este crucero con mucho gusto.
Una sola palabra: fantástica.
Sí, especialmente Flåm y Geiranger. De Molde me esperaba algo más. Copenhague es preciosa, pero demasiado lejos para ir a pie desde el puerto. Por lo que se paga, deberían ofrecerse autobuses lanzadera gratuitos en lugar de cobrar 17 € por persona, lo cual es excesivo.
Demasiada navegación
Los destinos de los fiordos son preciosos porque se disfruta de la naturaleza, de pequeños pueblos con encanto y de las tradiciones del norte de Europa. Entre ellos, diría que el menos atractivo fue Kiel.