Los camarotes no estaban demasiado limpios. Las excursiones eran carísimas, con precios que no parecían justificados por la calidad ofrecida. En general, la relación calidad-precio no era adecuada.
MSC es mucho más que una compañía de cruceros: es una auténtica embajadora del estilo y la excelencia italiana en el mundo. A bordo se perciben claramente el gusto italiano, la elegancia, el cuidado de los detalles, la atención al huésped y una oferta gastronómica de gran calidad. Incluso lejos de casa, resulta muy agradable reencontrarse con un estilo y una hospitalidad que representan tan bien a nuestro país.
Excelente compañía, con barcos siempre impecablemente limpios y muy bien cuidados. La comida es excelente, tanto en el buffet como en el restaurante. El personal es amable, atento y siempre sonriente. Los espectáculos teatrales son de primer nivel. Creo que siempre son unas vacaciones fantásticas, aún más especiales gracias a paisajes impresionantes, excursiones interesantes y guías expertos.
Todo fue perfecto: la organización, la comida, la animación y el teatro. ¡Enhorabuena a MSC! Este ha sido mi séptimo crucero: dos con Costa y los demás con MSC, y tengo que decir que MSC se merece un 10 con matrícula de honor. Espero hacer muchos más cruceros y seguiré eligiendo siempre vuestra compañía.
Se esfuerzan mucho y hacen todo lo posible. El principal punto débil son los barcos demasiado grandes, que generan aglomeraciones y un ambiente parecido al de un centro comercial el fin de semana antes de Navidad.
Mi primer crucero, una experiencia maravillosa.
Todo fue maravilloso y estuvo muy bien organizado.
Excelente compañía de cruceros.
Después de unas 15 cruceros, tanto con MSC como con Royal Caribbean, puedo expresar mi satisfacción con la organización a bordo. La comida fue excelente y estuvo muy bien servida en el restaurante principal. El camarote estaba limpio y el personal fue muy amable y siempre dispuesto a ayudar. En cuanto a las piscinas y las tumbonas, hasta la semana pasada había muchas quejas y falta de control, pero esta semana las revisiones han sido frecuentes y eficaces, permitiendo liberar tumbonas ocupadas por personas poco respetuosas que las reservaban dejando simplemente las toallas.
Quiero agradecer a nuestros camareros de cabina, Iway y Sila, el cuidado y la limpieza de nuestro camarote 9242. Cada día nos sorprendían con figuras artísticas de animales hechas con toallas, que apreciamos muchísimo, hasta el punto de que nos daba pena deshacer sus creaciones. También quiero agradecer a nuestra camarera del restaurante La Reggia, Joyce Olivera, siempre sonriente y atenta. Como crítica constructiva, en relación con el último espectáculo del teatro, Grande Amore, durante la noche italiana, nos pareció que la velada estaba excesivamente orientada hacia el público español. Se interpretaron muy pocas canciones italianas y una de ellas incluso fue cantada en español. En general, el barco se percibe poco italiano y mucho más español, especialmente en comparación con la presencia francesa y alemana.
Buena organización, cuidada hasta en los detalles.
Excelente compañía de cruceros.
Siempre al día, aunque algunos servicios a bordo podrían mejorarse.